domingo, 14 de septiembre de 2014

Mi tú.

Mis ganas de necesitarte. Mi elección de tenerte ganas.

¿Sientes?

¿Qué es sentir sino vivir? ¿De qué vivimos si no sentimos? Qué menos que un mínimo de sensibilidad por la vida, y qué más que dar la vida por sentir.

Siento decepcionar. (Vaya, he dicho 'siento'.) Siento hacerte saber que si no has escuchado mi voz cantarte a centímetros tuya, no saber cómo tiemblan mis cuerdas vocales por cada letra, no sabes cómo brillan mis ojos, estén cerrados o no, no sabes cómo es el sabor de mi saliva cuando trago en algún descanso, no sabes como cala el roce del sonido contra mi piel, no sabes cómo oigo tu respiración mientras me escuchas.