Me habéis sorprendido. Y siento decir que para mal.
Compartir la vida con adultos adultos (repito porque es necesario) me da sensación de madurez siendo yo la adulta no adulta.
He descubierto que los celos existen en parejas adultas adultas que ni imaginaba. He escuchado "no necesito exprimir más zumo, porque ya tengo el que quiero" y que la naranja resultase ser amarga. Situaciones y expresiones que siempre he visto de edades bajas y que desde hace poco he sentido en edades maduras. O aparentemente maduras.
Me surgen muchas preguntas. Preguntas parecidas a "¿dónde habéis metido la confianza en las personas?" porque yo he llegado aquí con la confianza adornada hasta con lazo y no quiero guardarla. El peor problema es que también me surge la pregunta de "¿a quién le pregunto esto si no sé quién puede decirme la verdad?". No puedo perdonar que me creéis inseguridad, no puedo.
No voy a engañaros, tengo ganas de llorar por haber llegado a una fase y ver que no es como me la esperaba, ver que los que más se asemejan a mí no piensan como yo y me siento un bicho raro.
Yo no sabía que hacerse mayor era esto. Y si lo hubiera sabido, ahora estaría luchando contra Garfio. Luchando dentro de la fase adulta no adulta de la que no pienso salir porque he llegado a sentir realmente miedo de la adulta adulta. Y lo veo innecesario.
Aclaro que no significa que no quiero crecer. Significa que aplaudo a los menores de diez años porque la confianza, respeto y autenticidad de una niña o un niño (ya por fin rompo a llorar) son valores infinitamente mejores que los de un adulto adulto que ha dejado de reirse de hacer dibujos con azúcar en el plato, para reirse de los cuernos que su amigo le ha puesto a la persona que falsa, aparente y cobárdemente quiere. Y no pido perdón por decir que no pienso ser de vuestro equipo de adultos adultos.
sábado, 28 de febrero de 2015
jueves, 26 de febrero de 2015
Las 1:08 y en distinta cama.
Nunca había perdido el sueño por alguien.
He llegado a perder el sueño contigo.
Y hoy... Hoy no puedo dormir pensando la curva exacta con la que sonríes, cómo se te cierran los ojos al hacerlo (hacerlo..y al reirte), y cómo suenas de repente. Hablo de risa..y a la vez no.
Cuando nos estabamos conociendo me diste tu número de teléfono en acertijos. Uno recuerdo que tuve que descubrirlo a través de un juego llamado algo así como 'la casita de la música'. Inocente de mí que no conocía tu risa.
Inocente de mí creyendo que nunca tendría insomnio. Hoy tengo insomnio por ti. Esta noche tengo insomnio porque no paro de revibrar tus cuerdas vocales dentro de mí.
martes, 3 de febrero de 2015
Cuando hay una única ventana con luz encendida toda la noche y los que la ven desde fuera sólo pueden pensar quién sería el asesino.
![]() |
| "No tiene por qué ser bonito. Sólo quiero que llore lo que yo." |
Y por muchas vueltas que le dan, cabos sueltos.
Porque cada persona es un mundo y cada mundo es una persona.
En el mío está lloviendo, y pensar en alto siempre servirá más que pensar desde lo bajo de los pies mojados. Y hoy sólo se puede pensar en quién es el asesino. Que por asombro, aunque lleva mucho tiempo asomando la pata, resulta ser asesina. Y su nombre tiene 535 palabras. Porque así de largo es, y así de difícil de pronunciar se hace. Así de molesta puede llegar a ser. Y piensa que si te destroza la lengua, si te destroza la boca y te muerde las heridas recordandote que no tienes plaquetas, quedas en estado de desangramiento y falta de expresión, porque ni si quiera puedes acusarla porque su nombre no cabe en la denuncia. Todos la conocéis y muchos sabréis lo corrupta que es.
Aléjate, Distancia. Que se te da bastante bien poner en práctica ese verbo y no quiero verte el plumero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
