viernes, 5 de diciembre de 2014

Antes de morir, escucha.

No es sólo la letra de esta poesía.
Es la suavidad de las voces, el tacto, el cariño. Es la fuerza y la seguridad. La autenticidad.
Es la risa que se cuela entre algunos versos.
Es un ejemplo.
Es una inspiración.
Un consuelo.
Un arma.
Tan transparente que atraviesa.
Una prueba real.
Es tangible.


Es posible.