<<Viento del este, y niebla gris, anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino qué irá a suceder, mas lo que ahora pase, ya pasó otra vez.>>
No todos los días conozco a alguien que me haga un regalo, alguien que me traspase la pupila, que llegue para moverme hacia delante el pie que llevo tambaleando suspendido mucho tiempo sobre el suelo, que me gire la cabeza, que no se corte en empujarme o frenarme, que no dude en reprocharme, que se queje cuando le duelo y que me duela cuando se queja. O sí.
¿Cigüeñas? Aves. Compre migas de pan. Dos peniques nada más. Yo he aprendido a hacerlo, lo hago cada mañana con la primera bocanada de aire que respiro conscientemente. Por eso, empiezo a pensar que sí, que todos los días conozco a alguien que consigue echarle un poco de azúcar en esa píldora que me dan. Menudo frenesí con el que llego a la almohada.
Preocúpese si nunca se ha elevado de la risa. Preocúpese si nunca, al montar en un tío-vivo, cerró los ojos imaginando que aquello saltaba casi sin gravedad. Si nunca ha querido bailar con pingüinos , o si nunca ha sido cometa y ha necesitado que le suelten el cordel. Tenga cuidado y límpiese antes de. Aunque luego llegue el deshollinador por las rodillas, dando vueltas, como volando, por la cornisa, por los tejados, al compás.
Cuando se vea capaz de recibir una visita fortuita de alguien que viene, cual cigüeña trayendo a un hijo, para ofrecerle azúcar, eche a suerte. Compre, compre, migas de pan.
sábado, 24 de mayo de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
Te quiero en mi equipo.
No soy inmediata. No me pueden pedir que actúe al segundo porque no soy inmediata. Me permito respetar situaciones que requieren misterio, necesito respetar la tensión del silencio, necesito respetar que la curiosidad quiera entrar en el juego. No puedo ser inmediata, no os daré ese gusto, me lo prohíbo.
¿Qué sino?
Tan triste me es quedarme sin saber la verdad como saberla antes de lo oportuno. Denme tiempo, denme aire, déjenme pensar por mí misma. No quiero pistas sin que yo las pida, no quiero facilidades sin que antes haya llegado a un momento de angustia, no quiero. Miradme a los ojos. Y aparte de lo bonitos que son, fíjense en mi deseo de incertidumbre continua.
No vivo para ganar, sino para jugar. Y busco personas que quieran estar en mi equipo, no gente que incumpla las normas y revele soluciones porque no he venido buscando un final, sino un proceso. Hablo de romper las reglas, hablo de ser el petardo que suena a destiempo, hablo del dichoso rayo de luz que te despierta por la mañana y te hace rabiar. Hablo de incordiar, hacer sufrir sanamente, hacerme presente.
No me lo pongan fácil. Resistíos. Que no me gusta andar sobre pulidos, quiero puentes quebradizos, mares de ácido fatídico, cuevas de arena movediza y aviones con alas rotas. Quiero ser vida y comportarme como tal. Quiero fomentar ganas, inyectar bilirrubina en vena. ¡Necesito que me activen!
Queda apuntado en mi testamento:
Cuando me dispare y explote quiero que suene como una verdadera dinamita, que salten serpentinas y confetis, que en la autopsia salga que estaba infectada por sobredosis de globos, que todo el mundo se manche de colores con mi explosión; morir regalando mi vida.
Quiero que se me congele la sonrisa antes de respirar por última vez.
¿Por qué? Atrévete a saberlo.
¿Qué sino?
Tan triste me es quedarme sin saber la verdad como saberla antes de lo oportuno. Denme tiempo, denme aire, déjenme pensar por mí misma. No quiero pistas sin que yo las pida, no quiero facilidades sin que antes haya llegado a un momento de angustia, no quiero. Miradme a los ojos. Y aparte de lo bonitos que son, fíjense en mi deseo de incertidumbre continua.
No vivo para ganar, sino para jugar. Y busco personas que quieran estar en mi equipo, no gente que incumpla las normas y revele soluciones porque no he venido buscando un final, sino un proceso. Hablo de romper las reglas, hablo de ser el petardo que suena a destiempo, hablo del dichoso rayo de luz que te despierta por la mañana y te hace rabiar. Hablo de incordiar, hacer sufrir sanamente, hacerme presente.
No me lo pongan fácil. Resistíos. Que no me gusta andar sobre pulidos, quiero puentes quebradizos, mares de ácido fatídico, cuevas de arena movediza y aviones con alas rotas. Quiero ser vida y comportarme como tal. Quiero fomentar ganas, inyectar bilirrubina en vena. ¡Necesito que me activen!
Queda apuntado en mi testamento:
Cuando me dispare y explote quiero que suene como una verdadera dinamita, que salten serpentinas y confetis, que en la autopsia salga que estaba infectada por sobredosis de globos, que todo el mundo se manche de colores con mi explosión; morir regalando mi vida.
Quiero que se me congele la sonrisa antes de respirar por última vez.
¿Por qué? Atrévete a saberlo.
sábado, 3 de mayo de 2014
En busca y captura.
Estoy en busca y captura. EEEEH, ¿HOLAAAA? ¿ESTÁS AHÍ? ¿MARINA? Llevo ya rato buscándote. Aparece ya, porque creerte invisible no sirve, y el día que te vuelvas a ver en un espejo vas a gritar.
Hace años que no subía a la azotea de noche, pero además nunca lo había hecho sola. Hoy sí.
Mi paraíso, hoy nocturno. Quería estar sola. Y así me he sentido . Pero ahora me he sentado a ver la Luna y lo primero que he necesitado y estoy necesitando es que alguien gire la esquina y se me siente al lado. Y, ¿quería estar sola?
No siento miedo, no temo nada exterior. Lo único que me da pánico es lo que llevo dentro. Me doy miedo, mi interior me da escalofríos de terror. Ayer empezaron las preguntas punzantes, las que no sabes responder, las que te cuestan un mundo. ¿Todo el mundo besa bien o sólo te gusta cómo besa la persona que quieres? ¿Existe de verdad alguien que cumpla con mi exigente modelo? ¿El tomate es fruta o verdura? Pues la última es tan irresoluble como las otras. Y la de siempre 'How old is your soul?'. Gracias Jason Mraz, gracias Julia.
Llevo los pantalones llenos de lágrimas vacías. Sólo espero que el día que tenga respuestas me sienta salvada, pero en realidad lo que más espero es que nunca se me acaben las preguntas.
Una noche más para reiterar que le pierdo el miedo a la oscuridad en cuanto el monstruo deja de estar fuera de mí.
Hace años que no subía a la azotea de noche, pero además nunca lo había hecho sola. Hoy sí.
Mi paraíso, hoy nocturno. Quería estar sola. Y así me he sentido . Pero ahora me he sentado a ver la Luna y lo primero que he necesitado y estoy necesitando es que alguien gire la esquina y se me siente al lado. Y, ¿quería estar sola?
No siento miedo, no temo nada exterior. Lo único que me da pánico es lo que llevo dentro. Me doy miedo, mi interior me da escalofríos de terror. Ayer empezaron las preguntas punzantes, las que no sabes responder, las que te cuestan un mundo. ¿Todo el mundo besa bien o sólo te gusta cómo besa la persona que quieres? ¿Existe de verdad alguien que cumpla con mi exigente modelo? ¿El tomate es fruta o verdura? Pues la última es tan irresoluble como las otras. Y la de siempre 'How old is your soul?'. Gracias Jason Mraz, gracias Julia.
Llevo los pantalones llenos de lágrimas vacías. Sólo espero que el día que tenga respuestas me sienta salvada, pero en realidad lo que más espero es que nunca se me acaben las preguntas.
Una noche más para reiterar que le pierdo el miedo a la oscuridad en cuanto el monstruo deja de estar fuera de mí.
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