lunes, 2 de noviembre de 2015

Cuidado, que quiero pisarte los talones.

No es oro todo lo que reluce.
-Cambiamos de tono, tres y medio más arriba-
No es oro todo lo que la luce,
todo lo que la hace lucir,
porque hasta en un papel, dibujada a grafito me hace querer entrar en la mina.
Perdiendo razón de que la mina es ella.
No la pises, es de mala educación en un baile,
y no saldrías viva,
en llamas,
pero quizá no fuera tan malo,
pues me lo grabaría a fuego,
dejaríamos cenizas,
nos haríamos escuchar,
y me dejarías demostrar, que ni las manchas, ni los borrones, ni las cuentas nuevas me harán dejar de verte un tesoro.
Sóplate el polvo de encima, o deja que de eso me encargue yo,
Hemos dejado la huella, y hay suficiente para meter en un jarrón de flores, un beso en la frente y a dormir sobre la mesa de casa para siempre..
¿Es esto lo que no quieres?
Eso te pasa por luz.
                                              A ti, conciencia.

martes, 6 de octubre de 2015

Hasta entonces...

Hasta que en las noticias salgan por igual los deportes de chicas y de chicos,
hasta que deje de ser extraño una presidenta o una entrenadora deportiva,
hasta que en las portadas de los libros de ayudas para tareas del hogar no salgan sólo mujeres,
hasta que la RAE reconozca la desigualdad en multitud de significados de términos,
hasta que los obreros dejen de mirar mujeres pasar ni les griten "piropos",
hasta que dejen de ser sólo obreros,
hasta que los hombres dejen de ir sin camiseta por la calle en verano, o
hasta que nadie se asombre porque una mujer haga lo mismo,
hasta que todo el mundo entienda que la persona va por delante del género,
hasta que se deje de relacionar delicadeza y sensibilidad con mujer,
y fuerza y poder con hombre,
hasta que las hijas dejen de llamar sólo a mamá en mitad de la noche,
porque papá también vale,
hasta que se deje de utilizar plurales en masculino como genérico,
hasta que los juguetes de princesas puedan pedírselo de regalo los chicos sin temor a nadie,
hasta que las chicas puedan jugar al fútbol sin recibir insultos,
hasta que puedan hacerlo también sin ser tratadas como un amigo,
hasta que se deje de escuchar: "para ser chica, juega bien",
hasta que el periódico hable con las chicas de la contraportada,
y les convenza para dejar de seguir vendiendo su cuerpo de esa forma,
hasta que dejen de verse prostíbulos en mitad de carreteras con coches aparcados fuera,
hasta que las discotecas tengan el mismo precio para cada persona,
hasta que en los gimnasios no haya máquinas especiales para mujeres,
hasta que la palabra gay o maricón dejen de usarse con connotación negativa,
hasta que los propios hombres reconozcan que sí pueden controlar impulsos sexuales,
y dejarlos de utilizar como excusa de violación,
hasta que la mujer cobre tanto como un hombre por un mismo trabajo,
hasta que dejen de existir trabajos sexistas,
hasta que tan sólo nos diferenciemos por características físicas,

entonces... y sólo entonces... creeré en la humanidad con la misma esperanza que lo hizo Martin Luther King defendiendo la libertad y los derechos de su raza.

Now is the time,
We cannot be satisfied,

I have a dream today.

lunes, 17 de agosto de 2015

Amarillo chillón.

(Léase rápido y alterado)

Protestona. Sabelotodo. Quedabien. Inculta. Inmadura.        Imbécil.

Pero a mí no me calla la boca ni la cinta americana.
Soy cambiante, como las mareas.
Insuficiente, como el agua.
Crítica, como yo misma.
      Juro solemnemente que esto no es una travesura,
es real,
no me convence el sistema.

Y siempre he sido la abejita que en lugar de ir de amarillo y negro, iba de negro y amarillo.
Que levante la mano quien se quiera salvar,
digo yo
(ella tenía el pelo de mil colores).

Adivinos no somos nadie,
(y yo he nacido con el don evidente de dar por culo, trabajo y comederos de cabeza)
así que me siento libre de expresarme para que me escuchéis.

Acabo de llegar indignada de un viaje en el que me han hecho creer tener 7 años.
He vuelto convencida de que tengo criterio propio y doce años más,
de que a veces no me gusta nada dejarme llevar,
y que las ideas a la fuerza no entran ni "con un poco de azúcar de esa píldora".

Soy una florecita de color amarillo con espinas,
el chillón es porque me hago notar,
yo no me quejo en silencio.

 B o m b a    d e s a c t i v a d a.

sábado, 8 de agosto de 2015

Infiel decidida.

Y con la cabeza bien alta.
Me siento orgullosa y más, por serlo.
Sin ser adulta y ya en adulterio, qué bien se me da.

Las pecas por delante,
de frente,
los lunares debajo de los ojos son de personas bonitas.
No me odies. O sí, pero suavita.

Tranquila, respira.
No te dejo atrás, sois polos opuestos, y es por eso que no puedo quitaros el amor de encima a ninguna.

No sabes lo que sufro y, al mismo tiempo,
el morbo que me da meter a la otra debajo de la mesa para mirarla de reojo
mientras por encima te tengo a ti para que los demás no se extrañen.

Hablo, querido trocito de corazón,
de que te estoy siendo infiel con Poesía, sus versos no hacen más que acariciarse el pelo entre los dedos delante mía.
Tú ya me das tus enigmas,         mi pasión.
Pero a partir de ahora, sin tu permiso,
seré poliamor, como siempre quise.

Fisioterapia, nada irá por encima de ti, sólo te he buscado una compañera, tendrás que compartir cuarto con ella, dentro de mí.
Y ojalá a escondidas os enamoréis y me deis la suerte de veros cogidas de la mano por la calle.

Por ahora, tan sólo compartiréis casa calentita y segura. (Yo).
Os prometo muchas noches.

                           Larga vida.

miércoles, 8 de julio de 2015

Paralizar una guerra.

Precisamente hoy. Toque de erizo. Impresionada por pisar lugares de crueldad desmedida años atrás.

Número primo: sólo puede dividirse entre 1 y él mismo. En la plaza que hace memoria a los judíos fallecidos.

Y un beso que paraliza guerras. ¿Es mío?
Permíteme tu mano. Puede que sea una pista para elegir ese súper poder que cada persona querríamos tener. Puede que sea una guía para encontrar el mío. Ojalá lo fuera.

Capaz de paralizar guerras. Capaz de paralizar un caos. Paradójico, pues el caos lleva siendo mi bandera un tiempo, y creo que de por vida.

Ojalá alguien con poder de derretir guerras a besos. Podríamos intent...

jueves, 4 de junio de 2015

Con cuidado.

Tengo los pies desnudos. 
Y las manos inquietas.
Algún síndrome anónimo que tenga que ver con los filos cortantes de la sensibilidad. Apuntan hacia mí, y he decidido mojarlos. Bandera de cristal, llevo, soy y estoy.
           Disuelta, ahora.
Con los pies desnudos, y despeinada de punta a raíz, como silueta de ola.
Grieta que aprieta, pero sin dolor. Acelera y, lo que no, frena, pero esta vez sin arena.

Tengo los errores plegados en las comisuras de los ojos. Hablan de quedarse ahí para siempre, mezclándose con la elegancia de las pestañas. Y tienen mi permiso, ya les he quitado los zapatos.

Acércate. Sólo acércate, siempre y cuando tú también tengas los pies sin ropa ni pijama. De puntillas. Hoy, acércate, sólo si entiendes que me acabo de hacer sal de cristal y no sobrevivirían más que las caricias con imán y los abrazos por detrás.

sábado, 21 de marzo de 2015

Primavera, ven a verte.

Siempre deseada y con débil bienvenida.
Nos pasamos el otoño e invierno saludando al mes en su primer día, y a ti ni agua.
Quizá ni agua porque queremos evitar que nos lluevas. Te pasas de la raya a veces. Pero no me parece excusa. Te fotografiaría en cada hoja que devuelves de la vida invernada.

Ven a verte. Vas a llorar. Tanto por las bocas flojas que sonríen hoy porque te has presentado nublada, como por las poesías que hoy te llevan en el título; y esta segunda vez de alegría. O alergia, que también haces de las tuyas haciéndonos cosquillas dentro de la nariz cada vez que vienes. Y aún así no paro de esperarte cada año.

No te escondas, porque sé tu regalo de esta vez. Sé que estás descubriendo mis debilidades y hoy me has querido hacer vibrar las piernas diciéndole al mundo que hoy celebremos el día de la poesía. Casi he llovido más que tú en tus tres meses anuales. Y no me extrañaría nada que lo hayas querido hacer aposta, pues ya era momento de llover por verte a ti, y cerrarle lágrimas a las noches de hielo y miedo, que vienen teniendo las mismas vocales y seguro que sin casualidad.

Déjate ver y ven a verte tú misma. Sé consciente de que hay un refrán que habla de ti porque alteras la sangre. Y adoro pensar que es la sangre de las que hoy están dándole fuerza al día de la poesía y a las que llevan tanto tiempo esperando que pongas un pie con nosotras.

Eres un ave de primera, tu nombre lo dice. Vera, primas. Primas a mi vera, en mi ciudad y en las que he conocido con o sin ti. Perdona mi trabalenguas, a mí también me has alterado la sangre. Ojalá fueras perenne y te diera tiempo a aprender a dejar de llorar tanto, pero aún eres joven, y lo seguirás siendo para mí.

Bienvenida. Quédate.

domingo, 15 de marzo de 2015

Empújame tú, que yo ya ni eso.

'Hacía mucho frío, y ella no se lo esperaba. Ponía un pie en cada escalón pensando si le daría miedo al estar oscuro, y justo al abrir la puerta se sintió movida por el aire, desplazándose por aquel suelo rojizo que siempre deja marca en la suela de los zapatos. El aire la llevó a donde va siempre que necesita pensar, o no pensar. Se asomó por encima del borde y observó que todo sigue igual. Que los autobuses siguen su línea, que el pimiento morrón sigue mal aparcado, que hay tres bancos ocupados en la plaza y algún carrito de bebé.

Le daba igual lo que pasara ahí abajo pero sintió ganas de llorar y tuvo que darle la espalda al paisaje. Tenía las manos en los bolsillos y su barbilla no paraba de tiritar. Y no por frío, pues rompió de nuevo a llorar.

Suena "October" en sus oídos. Su cabeza empieza a balancear de un lado a otro diciendo "no", y ella cae al suelo. Recogió sus piernas y las abrazó para apoyar la frente en las rodillas. No sabía que se le escuchaba como su cuerpo crujía entero al romperse poco a poco. Y decidió levantarse cuando las piernas ya no estaban desmayadas. ¿Para qué? Para darse la vuelta y volver a mirar. Esta vez al horizonte. A aquella luz del puente que siempre le hizo pensar que son estrellas fugaces que estallan continuamente. Y quiso quedarse para pedir un deseo antes de irse.

Frotó la manga de la sudadera por su cara y cogió las llaves para volver, ya había terminado con la estrella fugaz.'

Cualquier persona ahora se preguntaría qué deseo pidió. Cuando en realidad, lo que importa son las cientos de metáforas que me he comido de la historia de esta chica. Porque aunque ha visto tantos agujeros, ha decidido seguir jugando.

sábado, 7 de marzo de 2015

Se me escapó pronunciarte antes de.

Eres. Y eres de verdad. Tan cierta como tu nombre.
Tu nombre, que ha estado ahí desde el principio y antes.
Tu nombre, que por mucho que lo diga, me llenará la boca sólo de poder decirlo por ser tuyo.
Tu nombre, que lo mire por donde lo mire era y es lo que quiero expresar que es sin decir la palabra 'precioso'.
Tu nombre, que a veces se me escapa de las manos y de la boca.
Que hace ya mucho tiempo dejó de hacerme un nudo en la garganta para hacerme tiritar en él.
Tiritar de escalofrío, del escalofrío tan 'escalo' y sin 'frío' que a veces me cuesta reconocer.
Con lo suave que puedo llegar a decírtelo.
Con lo que puede hacerme sentir llamarte así.
Despacio, y que no te duela. Porque es tu nombre, y...a veces me la juega.
No quiero que por nada del mundo te cause mala sensación. Es tu nombre, y tú mi amor.
Y aún pudiendo seguir llamándote amor, quiero que sepas, que si te llamo Andrea, no es poca cosa, ni es 'frío', ni es de roca, ni viento.
Es mi mundo, es 'escalo', y aunque no lo creas, me toca dentro.

sábado, 28 de febrero de 2015

Si lo hubiera sabido, ahora estaría luchando contra Garfio.

Me habéis sorprendido. Y siento decir que para mal.
Compartir la vida con adultos adultos (repito porque es necesario) me da sensación de madurez siendo yo la adulta no adulta.

He descubierto que los celos existen en parejas adultas adultas que ni imaginaba. He escuchado "no necesito exprimir más zumo, porque ya tengo el que quiero" y que la naranja resultase ser amarga. Situaciones y expresiones que siempre he visto de edades bajas y que desde hace poco he sentido en edades maduras. O aparentemente maduras.

Me surgen muchas preguntas. Preguntas parecidas a "¿dónde habéis metido la confianza en las personas?" porque yo he llegado aquí con la confianza adornada hasta con lazo y no quiero guardarla. El peor problema es que también me surge la pregunta de "¿a quién le pregunto esto si no sé quién puede decirme la verdad?". No puedo perdonar que me creéis inseguridad, no puedo.

No voy a engañaros, tengo ganas de llorar por haber llegado a una fase y ver que no es como me la esperaba, ver que los que más se asemejan a mí no piensan como yo y me siento un bicho raro.

Yo no sabía que hacerse mayor era esto. Y si lo hubiera sabido, ahora estaría luchando contra Garfio. Luchando dentro de la fase adulta no adulta de la que no pienso salir porque he llegado a sentir realmente miedo de la adulta adulta. Y lo veo innecesario.

Aclaro que no significa que no quiero crecer. Significa que aplaudo a los menores de diez años porque la confianza, respeto y autenticidad de una niña o un niño (ya por fin rompo a llorar) son valores infinitamente mejores que los de un adulto adulto que ha dejado de reirse de hacer dibujos con azúcar en el plato, para reirse de los cuernos que su amigo le ha puesto a la persona que falsa, aparente y cobárdemente quiere. Y no pido perdón por decir que no pienso ser de vuestro equipo de adultos adultos.

jueves, 26 de febrero de 2015

Las 1:08 y en distinta cama.

Nunca había perdido el sueño por alguien.
He llegado a perder el sueño contigo.
Y hoy... Hoy no puedo dormir pensando la curva exacta con la que sonríes, cómo se te cierran los ojos al hacerlo (hacerlo..y al reirte), y cómo suenas de repente. Hablo de risa..y a la vez no.

Cuando nos estabamos conociendo me diste tu número de teléfono en acertijos. Uno recuerdo que tuve que descubrirlo a través de un juego llamado algo así como 'la casita de la música'. Inocente de mí que no conocía tu risa.

Inocente de mí creyendo que nunca tendría insomnio. Hoy tengo insomnio por ti. Esta noche tengo insomnio porque no paro de revibrar tus cuerdas vocales dentro de mí.

martes, 3 de febrero de 2015

Cuando hay una única ventana con luz encendida toda la noche y los que la ven desde fuera sólo pueden pensar quién sería el asesino.

"No tiene por qué ser bonito. Sólo quiero que llore lo que yo."
Y por muchas vueltas que le dan, cabos sueltos. 

Porque cada persona es un mundo y cada mundo es una persona.

En el mío está lloviendo, y pensar en alto siempre servirá más que pensar desde lo bajo de los pies mojados. Y hoy sólo se puede pensar en quién es el asesino. Que por asombro, aunque lleva mucho tiempo asomando la pata, resulta ser asesina. Y su nombre tiene 535 palabras. Porque así de largo es, y así de difícil de pronunciar se hace. Así de molesta puede llegar a ser. Y piensa que si te destroza la lengua, si te destroza la boca y te muerde las heridas recordandote que no tienes plaquetas, quedas en estado de desangramiento y falta de expresión, porque ni si quiera puedes acusarla porque su nombre no cabe en la denuncia. Todos la conocéis y muchos sabréis lo corrupta que es.

Aléjate, Distancia. Que se te da bastante bien poner en práctica ese verbo y no quiero verte el plumero.