Eres. Y eres de verdad. Tan cierta como tu nombre.
Tu nombre, que ha estado ahí desde el principio y antes.
Tu nombre, que por mucho que lo diga, me llenará la boca sólo de poder decirlo por ser tuyo.
Tu nombre, que lo mire por donde lo mire era y es lo que quiero expresar que es sin decir la palabra 'precioso'.
Tu nombre, que a veces se me escapa de las manos y de la boca.
Que hace ya mucho tiempo dejó de hacerme un nudo en la garganta para hacerme tiritar en él.
Tiritar de escalofrío, del escalofrío tan 'escalo' y sin 'frío' que a veces me cuesta reconocer.
Con lo suave que puedo llegar a decírtelo.
Con lo que puede hacerme sentir llamarte así.
Despacio, y que no te duela. Porque es tu nombre, y...a veces me la juega.
No quiero que por nada del mundo te cause mala sensación. Es tu nombre, y tú mi amor.
Y aún pudiendo seguir llamándote amor, quiero que sepas, que si te llamo Andrea, no es poca cosa, ni es 'frío', ni es de roca, ni viento.
Es mi mundo, es 'escalo', y aunque no lo creas, me toca dentro.
sábado, 7 de marzo de 2015
Se me escapó pronunciarte antes de.
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