lunes, 17 de agosto de 2015

Amarillo chillón.

(Léase rápido y alterado)

Protestona. Sabelotodo. Quedabien. Inculta. Inmadura.        Imbécil.

Pero a mí no me calla la boca ni la cinta americana.
Soy cambiante, como las mareas.
Insuficiente, como el agua.
Crítica, como yo misma.
      Juro solemnemente que esto no es una travesura,
es real,
no me convence el sistema.

Y siempre he sido la abejita que en lugar de ir de amarillo y negro, iba de negro y amarillo.
Que levante la mano quien se quiera salvar,
digo yo
(ella tenía el pelo de mil colores).

Adivinos no somos nadie,
(y yo he nacido con el don evidente de dar por culo, trabajo y comederos de cabeza)
así que me siento libre de expresarme para que me escuchéis.

Acabo de llegar indignada de un viaje en el que me han hecho creer tener 7 años.
He vuelto convencida de que tengo criterio propio y doce años más,
de que a veces no me gusta nada dejarme llevar,
y que las ideas a la fuerza no entran ni "con un poco de azúcar de esa píldora".

Soy una florecita de color amarillo con espinas,
el chillón es porque me hago notar,
yo no me quejo en silencio.

 B o m b a    d e s a c t i v a d a.

sábado, 8 de agosto de 2015

Infiel decidida.

Y con la cabeza bien alta.
Me siento orgullosa y más, por serlo.
Sin ser adulta y ya en adulterio, qué bien se me da.

Las pecas por delante,
de frente,
los lunares debajo de los ojos son de personas bonitas.
No me odies. O sí, pero suavita.

Tranquila, respira.
No te dejo atrás, sois polos opuestos, y es por eso que no puedo quitaros el amor de encima a ninguna.

No sabes lo que sufro y, al mismo tiempo,
el morbo que me da meter a la otra debajo de la mesa para mirarla de reojo
mientras por encima te tengo a ti para que los demás no se extrañen.

Hablo, querido trocito de corazón,
de que te estoy siendo infiel con Poesía, sus versos no hacen más que acariciarse el pelo entre los dedos delante mía.
Tú ya me das tus enigmas,         mi pasión.
Pero a partir de ahora, sin tu permiso,
seré poliamor, como siempre quise.

Fisioterapia, nada irá por encima de ti, sólo te he buscado una compañera, tendrás que compartir cuarto con ella, dentro de mí.
Y ojalá a escondidas os enamoréis y me deis la suerte de veros cogidas de la mano por la calle.

Por ahora, tan sólo compartiréis casa calentita y segura. (Yo).
Os prometo muchas noches.

                           Larga vida.